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Mostrando las entradas de 2019

Agujeros

Agujeros Siempre estan carcomiendo mis deseos los vi una noche y los conté con los dedos son mas de mil Se recuestan en mis paredes a cantar ozzy osbourne metallica megadeth Y para el requiem muy gargantas muy secas muy duro Ya cantan los huesos que no grita la carne polvo eres y sigues preso

Corcel

Corcel Migajas agrias que arrojo saborean mis dedos   pintados de azul Soy un rey mendigo y entre la espada y el corcel me encuentro partiendo rocas con la sien preguntale a tu dios por que lloro y de paso pidele que le baje al humo y a tus reyes desmedidos,               que escuchen las tejas en silencio,  hasta que las palomas les cuenten       de las miserias que picotean en el parque y no te escondas cuando ruede, que al fin sin cabeza el cuello no te oprime

Vinagre

Vinagre Y si Tal vez morí mil veces por regar las plantas en luna llena y mencionar tu nombre llueve vinagre amigo mio que ya un trozo de mi brazo       se cocio tu alma llena y se tatuo tu nombre encima del dios que tanto has buscado bajo las rocas Atascado en los huesos de tus muertos solo sabes gritar Que la lluvia moje todos tus papeles y acabe la sangre de tu cuello tal vez en el momento que deba de ser pasará lo que no ha pasado y tal vez entenderas ni mal ni bien amigo que morir tambien tiene su sentido

Frascos de fibra

Frascos de fibra  Pinten de sangre      de guerra innunden la puerta y beban dolor cuenten a su dios a que huele  y que carne es la que abrasa Busquen carroña entre flores azules que no perdonan a los niños pues ninguna tertulia calmará la sangre de tus venas Entregate al rocío y que el hombre no te baste Empuña los horrores entre las costillas Y nunca ni por la melodia pagana           mires atrás

Gula

Gula Mirame a los ojos Rojos y no mires hacia atrás  Retuerce tu cuello para que te apriete     tú, niña de papá Todo lo que tienes y a lo que te atienes te ha dejado en tantas trovas que de la lengua tu nombre se ha escapado Maldice a tus muertos   A los míos y los otros mientras abres las piernas de reojo manteniendo el pecho firme    sin dejar caer el sudor flamante, latente, roja, sucio, tonta Desnuda en trozos y de tanto en tanto        una calada de sol entre la perciana vinotinto no, no, no No llores que aún queda sol

Algidos

Algidos Mordizquea tus labios de petunias y tus piernas cristalinas  plagadas de estacas que defienden lo que queda de la noche Agarras los harampos y entre tu cornea      las gotas Se recuestan con tambores en su pecho y ruegan auxilio a cualquier dios Las aves mordisquean tus memorias        calmando el agua que reseca los labios Ya no hay frio solo penas que exhalan piedad a las lluvias cuenta los pelos en el piso y los pasos de las uñas Para cerrar los ojos       y soñar a oscuras

Cronos devorandome

Cronos devorandome he vivido cerca de las iglesias      para que dios me vea sin poder                          tocarme Sin teñirme de la pasta que   encierra al hombre iracundo llorando en un cajón  y tal vez vengo de un pantano por que asesiné a mi hermano con un ternero desoyado y unas cuantas hortensias Dejando el candado en un fogon     de incognitas respuestas            que nadie debería conocer ¿cuanto cuesta mi ojo? ¿cuanto cuesta lo que soy? ¿cuanto doy? debato con mi sangre contando que falta para morir y de a cuanto nos toca y hasta que el atareado destino no me dirija la palabra  voy a arrancarme la lengua    y a azotarlo con ella

Filigrana

Filigrana No muero por las de siempre que a todos nos han contado Yo no coso mis harapos para que vengan las musas a              hablarme de mis sueños Si a los mares si a los cielos si al fuego Cenizas desechas que aspiran los maniaticos de pincel en busca de escribir el placer de las piedras sin sentir en sus cueros el toser             de una pequeña mosca Puede que me tome tiempo mirar la luna pero las chanclas también tienen rosas

Perro semihundido

Perro semihundido Que no te tomen madre por sorpresa           las seis campanadas Madre sabes tú que los wild boys no lloran Así que mirame de reojo entre la ventana que en medio de lo que soy se encuentran todas las preguntas ven, no me guardes las cenizas                       Y dejame fumar No me cuentes tus pesares ni dusculpas ebrias y arrancame el estomago entre punta y punta que ya no sé si sigue allí Innundame de batracios, dame un beso y canta la nana una vez más

Aquelarre

Aquelarre El viento gime Con la misma erección de         tus labios Destroza perlas       ni un dia más Tus dientes penetrantes y tus ojos que me muerden cicatrizan en mi como las plagas Decide si tu amor es tan grande para quemarlo o dejemos el polvo para otra vida     en la tarde No tengo más y no me des menos de lo que no te he dado, no me temas y no te dejo    por unas piernas que no desangren Cierra la luz, así puedo verte y grita, grita que no te oigo

Innata

Innata  «Existe, de hecho, jueces, una ley no escrita, sino innata, la cual no hemos aprendido, heredado, leído, sino que de la misma naturaleza la hemos agarrado, exprimido, apurado, ley para la que no hemos sido educados, sino hechos; y en la que no hemos sido instruidos, sino empapados».                                                                   Cicerón En mi tumba habrá una estatua para que los niños jueguen y caguen las palomas Memento mori gritará el rey que cree que        todo no pasa   Y los niños que juegan en la mierda van a vivir un dia más que las uñas crecen cuando se pudre la piel...

Mea culpa a un viejo rey

Mea culpa a un viejo rey Me he derrotado  por los vientos miserables de lo que                no puedo llorar  y gimen los huesos Hijo mío Hijo mío Hijo mío     Que muchacho tan grande     Tan frio Mientras metales ígneos se oxidan por cada pena en la horilla El faro ahora soy yo Y que ni me miren los demonios, que escupo ceniza y ni me arrepiento Me arranco las piernas para no huir del miedo  y grito padre antes de morir    Agua por un costado Solo se mentir  

Esto también pasará

Esto también pasará    esta mañana azotaron dos campanas  que escupieron humo hasta una punta del sol me arrancaron las sábanas y no vino a mi ningún dios  ni los reyes ni una yegua              el humo del viejo candelabro aun sonaba   cuando eche mi vino  en la alfombra donde duerme el perro cuando no duermo yo me seguían zarigüeyas por si me hacía el muerto  buscando en mis costillas la lanza de un romano             hasta que no recibí la carta no sabía si el rey aun  o si aún no hay más rey

Primordiale

Primordiale Mi hogar toma vientos que soplan de los cajones               reclamando que los deje entrar Que les alimente de humo y tierra Que lo mío no es conmigo, ni con mi yo ni con Luis Que lo tome de la mano y lo asfixie con un loto           derretido en cada ojo. Más disonante de los humos de Irak De las inquietas meninas y el espejo opaco que no llama a la puerta  Se palidece sofocado por el sol

La cienaga

Dias, noches, tardes En tal ciénaga son solo fases. Los seres de ébano que a pie limpio la recorren, no las cuentan; se podría decir que las sienten cosquillear en sus pezuñas. Con permiso de los dioses salen a cazar, para evitar comer unas caras amistosas. Le temen al pantano del oeste, dicen que los tentáculos de secuoya en la tarde, devoran el sol. Se caza en la noche para que estos no los oigan, pues dicen que la luna los arrulla, más de una vez algún incauto había sido arrastrado hasta donde duermen los caracoles y sofocado por la presión del lodo y las ramas en su cuello. Solo están seguros en sus chozas, de huesos vomitados por el pantano, edificadas sobre una roca que llaman madre, tan grande como las copas fluorescentes de aquellos depredadores de apariencia inerte. Si no hay caza muere un hijo, o un padre, y a su cráneo se le tallan los huesos y se lanza al pantano, con desprecio de los enraizados opresores que los han arrinconado.

SOMA

-Más, más- Gime una célula, un feliz ensamblador. -“Un solo centímetro cubico cura diez sentimientos melancólicos”- balbucea Veinte repeticiones, tres veces a la semana, durante 5 años -Un solo centímetro de austeridad- Aprieta su llave metálica contra lo que parece un bidón de acero puro. -Medio gramo para toda la tarde- Sus ásperos guantes limpian los vidrios recién pulidos. -o uno, o dos; vacaciones- De tuerca en tuerca revolotean sus dedos, dejando migajas de saliva y sangre de sus labios. -dos, tres, cuatro- Los segundos minutos, los minutos horas, las horas toda una vida, la vida todo un infierno. -soma…-   Se agarra el cabello por sobre su cuello vino tinto, lo enreda con sus uñas empapadas de carne, suspira, inhala y escupe. Igual a todos, hermano de hermanos de hermanos, uno más del ovulo partido en cien. Un descuido de dios, y de un incubado ansioso por su ración, con las manos suficientemente diestras para crear vida pero no ...

Rojo

Rojo, rojo, chicle. Tintineo, metal. Dos dedos, sin dientes, una canasta de cigarros y dulces variados, todos con su precio, 100 un dedo 200 dos, y asi va. No hablo mucho, no me responden y no sé mucho de nada; Sé que el chicle son dos, el Marlboro siete, las mentas uno y la candela mía. No me gusta salir de día, me da calor si me quedo quieto; siempre me quedo quieto mientras veo; uno, otro, Sobras pasan, una se queda. -¿a cuánto la menta?- Dos dedos. -la menta…- Dos dedos. -¡ah!, tome- Más tintineos. -Gracias- Vete. Dos, dos, dos, en el vaso van los dos, ¿se fue?, no vi, no sé, me toma tiempo comprender, y más sin ningún interés, ninguna persona, sombras y yo no, ningún diente, unos pelos blancos y zapatos sucios soy yo, ¿o más?, no sé, solo me enseñaron a vender, no leer. Estoy cansado de estar sentado, me llevo mi carro, camino al frente, no piso tan fuerte, lento me siento, y grita el tintineo, dos, tres, seis y uno, en el suelo, pasan sombras, y se ac...