Rojo, rojo, chicle. Tintineo, metal. Dos dedos, sin dientes, una canasta de cigarros y dulces variados, todos con su precio, 100 un dedo 200 dos, y asi va. No hablo mucho, no me responden y no sé mucho de nada; Sé que el chicle son dos, el Marlboro siete, las mentas uno y la candela mía. No me gusta salir de día, me da calor si me quedo quieto; siempre me quedo quieto mientras veo; uno, otro, Sobras pasan, una se queda. -¿a cuánto la menta?- Dos dedos. -la menta…- Dos dedos. -¡ah!, tome- Más tintineos. -Gracias- Vete. Dos, dos, dos, en el vaso van los dos, ¿se fue?, no vi, no sé, me toma tiempo comprender, y más sin ningún interés, ninguna persona, sombras y yo no, ningún diente, unos pelos blancos y zapatos sucios soy yo, ¿o más?, no sé, solo me enseñaron a vender, no leer. Estoy cansado de estar sentado, me llevo mi carro, camino al frente, no piso tan fuerte, lento me siento, y grita el tintineo, dos, tres, seis y uno, en el suelo, pasan sombras, y se ac...